Puedo permitirme hablar de gestión (a pesar de que yo también soy miembro de la Comisión Ejecutiva), porque pertenezco a una de las agrupaciones locales que más pecho puede sacar en organización de actividades. Nuestro plan de trabajo es más ambicioso que el que presenta la estructura nacional de JSPV, lo que quiere decir que los miembros de la Comisión Ejecutiva Local de Elche creen que tienen mayor capacidad para realizar actividades que la federación autonómica. Nuestra gestión de un año es mucho más fructífera, tiene mayor calado y crea mayor expectación. Ocupa menos folios, eso sí.
No digo que no existan áreas en las que se haya realizado un buen trabajo. Me sirve como ejemplo la labor de mi compañero Bernardo Sánchez al frente de la Secretaría Institucional, o la de Eva Calonge en la Secretaría LGTB. Lo que quiere decir que unos funcionen y otros no es que han realizado gestión aquellas áreas en las que el secretario ha querido trabajar, encontrándose en ocasiones completamente sólo para realizar su gestión (el ejemplo del CJCV me sirve perfectamente, ya que en cuanto Bernardo se ha desvinculado, nuestra presencia se ha visto reducida a la nada). ¿Qué ocurriría en mi agrupación local si un secretario no desarrolla actividades o no cumple con su trabajo? Inmediatamente, nuestro secretario general, Héctor Díez, le llamaría para conocer el motivo de la falta de acción, buscando compañeros que reforzasen la secretaría si fuese necesario. Ese es precisamente el trabajo del Secretario General, liderar. La falta de ese liderazgo, de esas ganas de tirar del carro, son las que nos conducen hacia el barranco ante el que nos encontramos.
Pero aún podemos rectificar en rumbo, girar las ruedas y volver al sendero adecuado. Sólo hace falta alguien que coja las riendas de la carreta, y tire fuerte de los caballos. Alguien que pueda acreditar su trayectoria como líder con un expediente más centrado en actividades que en mamoneo político. Alguien sin hipotecas ni promesas vacías de contenido, sino con ganas de conducir un nuevo proyecto con contenido, dirigido a los jóvenes valencianos. Alguien, por último, que crea que JSPV tiene que ser el motor del cambio en la Comunidad Valenciana. Somos miles de militantes, y no creo que esté pidiendo un nuevo redentor. En mis siete años como militante, quien se ha sentado en el sillón de Secretario General, siempre ha cumplido con todas esas características, así que sé que no propongo una utopía, sino un auténtico cambio.