miércoles 23 de abril de 2008

El Rey de Valencia

El Partido Popular se ha metido en un jardín propio del Generalife granadino. Aquellos que hace no tanto tiempo podían presumir de tener un discurso igual para toda España, quienes han repetido por activa y por pasiva que España se rompía, han acabado por triturar su propio partido, convirtiéndolo en una federación de reinos de Taifas. Nada hay de malo en los partidos federales (potencian el pluralismo, aseguran la defensa de los intereses colectivos...), pero las taifas del PP se están declarando la guerra unas a otras sin ningún tipo de reserva. Y no precisamente una guerra de ideas, sino la gran guerra, la guerra por el poder.

En las sucesivas batallas que estamos viviendo, hemos podido ver tres comportamientos muy diferenciados. Gallardón quiere ser Presidente, nunca lo ha ocultado, y es una aspiración muy legítima (aunque quizás le quede un poco grande el traje). Esperanza Aguirre también quiere, pero ella no lo dice. Prefiere jugar a la indecisión, a mandar primero a los batallones de El Mundo y el Losantismo, a no enseñar sus cartas hasta que le sean útiles. Y está en su perfecto derecho de hacerlo. Pero Ambiciones (como le bautizó su "amigo" Federico) y la Espe llevan mucho tiempo en el candelero, y al final acabarán por quemarse. Gallardón ya ha resucitado de sus cenizas cual Ave Fénix en varias ocasiones; no sé se Aguirre será tan aficionada a imitar a Lázaro y volver a andar después de muerta.

Decía al principio que se observan tres comportamientos sucesorios en el PP. Gallardón, Esperanza, y por supuesto el recién autoproclamado "Rey de Valencia". Su estrategia, oscura, perversa y maqueavélica ha dejado con la boca abierta a propios y ajenos. Un discípulo traidor de Zaplana, a quien a barrido del PPCV, y que ahora se sitúa a la sombra de un chopo moribundo. Sabe que el árbol caerá, pero no tiene prisa por tirarlo. Ni dejará que nadie lo tire. A el Rey le viene bien el tiempo. Podrá ver desde sus feudos de Levante (que tiene dos, el suyo, y el de Ramón Luis Sancho Panza) como en el centro de la península se sacan los ojos, y él mientras a esperar. A esperar a que Rajoy gane el Congreso. A esperar a que el PP pierda las europeas. A esperar que el PP se hunda aún más en las vascas, catalanas y gallegas. A esperar a las municipales y autonómicas, en las que el Rey volverá a presentarse en Valencia. Y a esperar a poder retirar amablemente a Rajoy y cambiar su trono valenciano por el de Génova.

Todo un ejemplo de Rey. En estos momentos es en los que uno se alegra de ser republicano.

2 comentarios:

Warrior of the barrio dijo...

Macho escribes muy bien, no me extrañaría que pronto aparecieran textos tuyos en selectividad.

Respecto a lo que va a venir en el PP, solo espero que hayan "buenas ostias" y se caigan los sectores más corruptos y duros (Zaplana, Acebes, Esperanza Aguirre...), yo desde luego prefiero a Rajoy y a Pujalte, simplemente me han caído más graciosos.
PD: también me reía mucho con Aznar y en especial con su inglés: "never listen any muslin apoligize me to conquer Spain"

Lopez dijo...

Menudo pieza el Pujalte también, al hombre ese lo tuvo que expulsar Manuel Marín del Congreso por liarla, pero bueno, al menos va, que no es poco, que ahí van 4 gatos: http://www.youtube.com/watch?v=9j8Wcyxcwl0